El propietario de la compañía, Edward Atkin, vió cómo los biberones habituales no estaban a la altura de las necesidades. Las tetinas eran duras, largas y estrechas y los biberones incómodos, inestables y difíciles de llenar.
Edward se puso a diseñar un biberón que sería una gran paso para la lactancia materna. Lo que él produjo fue el biberón mejor diseñado del mundo. El biberón AVENT tiene un cuello y una base ancha para una limpieza y llenado más fácil.
Su tetina fue la primera en fabricarse enteramente de silicona, sin sabor ni olor, suave y con una forma ancha muy similar al pecho materno y con un sistema exclusivo que ayuda a reducir los cólicos en el recién nacido. Por ello, no es una sorpresa que más madres elijan AVENT antes que cualquier
otro biberón
A partir de este punto la marca AVENT empezó a reconsiderar el diseño de varios productos de alimentación de los bebés. Todos los productos AVENT están diseñados para combinarse unos con otros y es la única marca que ofrece un amplio surtido de productos intercambiables entre sí.